NECESITAS:
Tarros transparentes de cristal.
Tizas de diferentes colores.
Sal.
Una cuchara.
Un pincel.
Témperas.
(Un palillo de dientes).
PREPARACIÓN:
Lo primero, pinta la sal pasando una tiza de un color por encima apretando ligeramente. Repite esta operación varias veces con distintos colores sobre distintos montones de sal. Con la cuchara vierte en el tarro un poco de sal coloreada. Repite lo mismo con otro color y todos los que quieras hasta llenar el tarro. Pon dentro del tarro un cartón para evitar que la sal se mueva y estropee el tarro. A continuación se pinta la tapa con témperas de los colores que más te gusten.
Si te ha resultado muy fácil y te ha salido bien podrías probar con algo más difícil.¿TE ATREVES?
Pinta la sal de la misma manera, y echa la sal también con una cuchara pero esta vez es necesario que estés seguro de que las capas están planas y si no con un cartón puedes aplastarlas. La primera capa expándela por toda la base del tarro pero que esa capa tenga como mínimo medio centímetro de altura y así todas las demás capas. A partir de la segunda capa introduce el palillo por el borde del tarro hasta llegar a la capa inferior, pero cuidado no vayas a hundir demasiado el palillo y la fastidies. Al finalizar hazlo todo como en el primero, pon el cartón y pinta la tapa.
Paula Aguilar González. 6ºA.






